MANUAL DE URBANIDAD PARA LIDIAR CON EMBARAZADAS

MANUAL DE URBANIDAD PARA LIDIAR CON EMBARAZADAS

El embarazo para la mayoría de las mujeres, es una etapa súper linda, donde aprendes que tu cuerpo es una máquina perfecta, capaz de producir vida, de cuidarla y de ajustarse para darle a esa nueva persona todo lo que necesita. También aprendes a mirar dentro de tí para conocer tu propia resistencia física y emocional, y entender todo lo que eres capaz de hacer.

Pero a veces hay comentarios y comportamientos de otras personas que hacen que este proceso no sea tan agradable. Así que acá quiero compartirles algunas normas de etiqueta para lidiar con embarazadas:

 

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1. Esta es quizá la más importante para mi. Y he hablado con algunas mujeres que hace poco tuvieron hijos o que están en embarazo y están de acuerdo conmigo en este punto: NO LE TOQUES LA BARRIGA A UNA MUJER EMBARAZADA (a menos que seas una persona realmente cercana como suegros, el papá del bebé, padres o hermanos). Sólo porque llevemos a otra persona adentro, no se convierte esta parte de nuestro cuerpo, de manera inmediata, en una zona de dominio público. A nadie le andan tocando la barriga porque si, a las embarazadas tampoco nos gusta, además ¿qué saca alguien con eso? No es que vayan a ser más fértiles por andar sobando barrigas con niños adentro, o que vayan a quedar embarazadas por eso, ¡o qué les vaya a dar buena suerte! De verdad no lo hagan, y si tienen muchas ganas, por lo menos tengan la decencia de pedir permiso... y no se pongan bravos si les dicen que no.

2. Las mujeres estamos acostumbradas a tener cambios en nuestros cuerpos, es normal. A veces estamos más gorditas, a veces más flacas; durante la menstruación a veces nos sentimos inflamadas, y hay otros días que nos sentimos regias. Pero los cambios físicos (y hormonales) que vienen con el embarazo son muchos y llegan como una avalancha: rápido y casi sin aviso. Asi que por favor, cuando una mujer te cuente que está en embarazo, no salgas con comentarios como: “con razón te veo más caderona”, “ya se te está perdiendo la cintura”, “te veo más rellenita”... Lidiar con los cambios tan drásticos y repentinos durante el embarazo, implica un esfuerzo emocional muy grande y en los primeros meses no es fácil enfrentarse al espejo ni a que no te cierren tus jeans de siempre a pesar de que aún no tienes barriga linda de embarazada, así que por favor evita decirle a una mujer en embarazo este tipo de comentarios. No aportan nada positivo para la mujer y tu no sabes en qué proceso de aceptación se encuentre ella con su espejo y los cambios en su cuerpo.

3. POR FAVOR, POR FAVOR, POR FAVOR no le pidas que te muestre la barriga (o sea, subirse la camiseta para mostrártela), ni que te mande fotos de la barriga pelada a menos de que seas una persona realmente cercana y de confianza. Si una mujer embarazada quiere compartir contigo ese tipo de contenidos, lo hará sin que se lo pidas, si no lo hace es porque no se siente cómoda o porque simplemente no se le da la gana de compartir esas imágenes tan privadas con todo el mundo, así que por favor no seas insistente.

4. El embarazo no es una enfermedad ni una discapacidad. Por favor deja que la mujer haga lo que quiera sin estar diciéndole que todo esta pesado, que no se puede agachar, que no haga esto o lo otro. Si una mujer en embarazo sabe que algo es demasiado pesado para levantarlo ella, poniéndo en riesgo su embarazo o su cuerpo, estoy segura que te va a pedir ayuda. Si se agacha a coger algo, es porque aun su cuerpo es lo suficientemente flexible y su barriga no le estorba para hacerlo. Y subir y bajar escaleras cuando uno está en embarazo no es ningún deporte extremo (me pasó que una vez un mesero en un restaurante me frenó a la mitad de una escalera para que no la bajara porque estaba embarazada. Casi me caigo por el susto del grito del tipo). Las mujeres conocemos muy bien nuestros cuerpos y sus límites, así que déjala hacer lo que ella quiera. Estamos embarazadas, no enfermas.

5. Por último: aunque estamos muy felices de estar en esta etapa y de la ilusión de ser mamás, no conviertas el embarazo en el único tema de conversación con una mujer en este estado. Somos las mismas mujeres de siempre, sólo que ahora vamos a ser mamás. Pregúntanos cmo el va el embarazo, los arreglos de cuarto y el parto y esas cosas, pero igual sigue contándonos chismes, hablando de lo que siempre hablamos: negocios, relaciones, viajes, moda... a veces necesitamos desviar la atención de nuestras barrigas y la angustia que a veces produce pensar en todos los cambios que se avecinan con la llegada de un bebé.

¿Qué otras cosas creen que deben hacer parte de este “manual de urbanidad para lidiar con embarazadas”?